sábado, 24 de octubre de 2009

¿Sexo Débil?

San Pedro dice en su primera carta, que la mujer es “un vaso más frágil”. Y San Pedro podría tener mucha razón en teología y hasta en pesca con caña o red, pero me permito disentir con él en esta cuestión.
Las mujeres no son el sexo débil. Si se quiere hacer una diferenciación, podríamos decir como dicen los Ingleses, que son el “Bello Sexo”, pero no creo para nada que sean débiles.
Si bien físicamente las mujeres pueden ser más débiles que el hombre, nunca debemos considerar a la persona por lo que es o puede llegar a ser físicamente, sino que debemos tomarla en su integridad, de alma y cuerpo.
Y para empezar, las mujeres son el sexo que está preparado para portar la vida. Y todos sabemos que, desde Eva en adelante, las mujeres acarrean la “maldición Divina” de parir con dolor. Una obstetra Inglesa, en uno de esos libros que ayudan a las mujeres a prepararse para la maternidad lo decía con una crudeza y una brutalidad suficientemente gráfica como para quitar las ilusiones a quienes idealizan la maternidad al punto de negar los dolores de parto: “Parir”, decía, “es como defecar un piano”. Y no importa ahora si la epi o la peridural, o si las condiciones sanitarias, o si la mar en coche: parir es un hecho de sangre, y las mujeres lo afrontan con valentía y entereza por el bien de la conservación de la especie desde que el mundo es mundo. Y si físicamente son más débiles que el hombre, pues entonces eso aumenta su valentía.
Pero las mujeres no solo son transmisoras de la vida: también son las educadoras de la nueva generación. Y para aquellos que idealizan el sagrado deber de la maternidad, y el templo del saber y todas esas paparruchadas, les sugiero que acompañen a sus mujeres en la tarea cotidiana de la educación de la prole. Durante mucho tiempo tuve la oportunidad de hacer “home office” y trabajar desde mi casa. La interacción cotidiana de mi esposa con nuestras tres bestezuelas es una lucha de titanes. En general, los matrimonios modernos comparten en partes iguales las responsabilidades de la educación, y eso es bueno que suceda, pero nos olvidamos que en la inmensa mayoría de los casos, las madres pasan más del doble o el triple del tiempo que los hombres pasamos con los chicos. Y a veces, cuando sin tacto, les recriminamos que “les tienen poca paciencia a los chicos” recibimos una mirada fulminante de nuestra adorada media naranja.
Por último, las mujeres nos aguantan a nosotros. Y cuando digo que nos aguantan, quiero decir que nos aguantan y nos sostienen en forma permanente. Hasta después de muertos, nos siguen sosteniendo. Esto es casi una constante: y la prueba más tajante de esto, es que prácticamente no existen familias monoparentales de varones, y sí existen cientos de miles de mujeres que por divorcios, viudez u otras circunstancias, asumen la responsabilidad de madre y padre, y lo hacen con éxito y talento.

¿Sexo débil? No lo creo.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¡PAZ!

¿Es necesaria la guerra de los sexos? ¿Es una guerra o estamos solamente con problemas de comprensión en las parejas?
Estamos en forma permanente burlándonos del matrimonio, o del "sexo opuesto" con chistes machistas o feministas que lo único que hacen es aumentar la famosa "guerra de los sexos". Si bien las reconciliaciones pueden (y son) espectacularmente maravillosas, me parece un sinsentido este enfrentamiento, y hace tiempo que me vengo preguntando el sentido de esto.
Hace tiempo vi un sticker que decía "Man is not complete until he's married... Then he's finished" (El hombre no está completo hasta que se casa, entonces está terminado). Y me cansé. Me dio la impresión de que estamos enviando un terrible mensaje a las futuras generaciones ¿Ése es el marketing que hacemos del matrimonio?
Permanentemente decimos que la base de la sociedad es la familia. Pero la base de la familia es el matrimonio. Si queremos salvar a la sociedad, deberíamos salvar a la familia. Y si queremos salvar a la familia, debemos salvar al matrimonio.
¿Y de qué tenemos que salvar al matrimonio, y por ende a la familia? Vivimos en una civilización que bombardea permanentemente a la familia. Ataques directos como el divorcio, ataques frontales como el aborto y la anticoncepción, ataques desde la televisión, ataques desde las leyes, ataques solapados, ataques sutiles, ataques, ataques, ataques...
¿Y en defensa de la familia y el matrimonio? NADA. Hace poco tiempo hablaban de abolir el día de la madre porque era discriminatorio contra los que no tenían madre. ¿A alguien se le ocurre abolir el día del niño porque todos crecemos? Cualquiera que intente una defensa de la familia, por tibia que sea, y en cualquier medio que sea, queda inmediatamente descalificado por el mundo moderno.
Este blog tendrá como objetivo traer paz a las familias. Y ayudar a aquellas personas que buscan en su matrimonio el verdadero sentido de su vida, que quieren tomarse en serio su matrimonio, su familia y su vida con seriedad.
Y aclaro: serio no quiere decir aburrido. Porque no hay nada más excitante, divertido, emocionante, desafiante, increíble, maravilloso, romántico y agradable que formar una familia como corresponde.
Paz, entonces. Paz en la pareja. Y paz en la familia. ¿Es posible la paz? Lo es, y es el mejor camino para ser hombres y mujeres plenos, y ayudar a crecer a nuestros hijos en el mejor de los climas: la verdadera paz