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martes, 22 de marzo de 2011

La duración del noviazgo.

El noviazgo es la preparación próxima del matrimonio. Como preparación, se supone que es un estado transitorio, y como transitorio, requiere una fecha de caducidad, aunque sea aproximada.
Los noviazgos que se prolongan indefinidamente son un error, y en general terminan siendo una injusticia. Si no querés a tu novia para casarte, entonces seguir con ella es injusto con ella misma y con quien está "destinado a ser su alma gemela" (en otra oportunidad veremos qué es eso del "Alma gemela" y si funciona en la realidad)
Con las mujeres pasa lo mismo. Están "ocupando" a un hombre, y esa relación no tiene ninguna finalidad, es solamente un "pasatiempo" o un "peor es nada" ¿Hay algo más triste que estar con una persona porque peor es nada? Y es increíble la cantidad de mujeres que se someten a cantidades astronómicas de estrés y humillaciones, solamente para evitar estar solas, por miedo o por tedio de la soledad. Además, es raro el noviazgo que sea un "pasatiempo" para ambos integrantes de la pareja. Cuando se tenga que romper, habrá llanto y rechinar de dientes, y, ¿No es terriblemente injusto engañar a alguien de ese modo?
¿Cuánto debe durar un noviazgo? No hay una sola respuesta. Cada pareja es un mundo, y el amor es un misterio, que cada pareja tiene la obligación de resolver.
Evidentemente que si se comienza un romance hablando de la fecha de matrimonio y de la cantidad de hijos que se desean tener, hay grandes posibilidades de que la persona que tenemos al lado huya despavorida hacia alguien que ponga "menos presión"....
Pero si pasan los meses, y luego los meses se acumulan de a docenas, y también pasan años, y no hay definiciones en cuanto al posible matrimonio, entonces alguien necesita hablar con alguien, y los puntos ser puestos sobre las íes.
La duración del noviazgo depende fundamentalmente de dos factores: Ella y Él. Los de afuera son de palo. Desde el primer momento del noviazgo es importante poner límites a aquellos familiares y amigos que comienzan a poner presión sobre los novios para averiguar "¿Para cuando los confites?". La decisión es personal de cada uno de los miembros de la pareja, y nadie externo a ésta puede ni debe interferir.
La decisión requiere de dos factores que casi nunca son tenidos en cuenta. Porque en general, algunos consejos son tan irrelevantes o directamente estúpidos como:
¿Se va a casar? ¡Pero si son tan chiquitos!
¿Ya tienen casa/auto/Yate/Casa de fin de semana?
¿Por qué no salen con otra gente para conocer un poco más y después se casan? (Esa la escuché personalmente de una señora de unos 60 años, transmitiendo como un radar sus propios miedos y frustraciones)
¿Por qué no esperan a terminar la carrera? ¿O a ascender en el trabajo? ¿O a que se los planetas estén alineados en posición decúbito dorsal?
Muchos de esos consejos son bien intencionados, lo comprendo, pero no hacen a las dos cuestiones FUNDAMENTALES:
¿Se aman lo suficiente?
¿Son lo suficientemente maduros para asumir la responsabilidad de por vida?
Y a estas preguntas solamente pueden responder los dos integrantes de la pareja.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¡PAZ!

¿Es necesaria la guerra de los sexos? ¿Es una guerra o estamos solamente con problemas de comprensión en las parejas?
Estamos en forma permanente burlándonos del matrimonio, o del "sexo opuesto" con chistes machistas o feministas que lo único que hacen es aumentar la famosa "guerra de los sexos". Si bien las reconciliaciones pueden (y son) espectacularmente maravillosas, me parece un sinsentido este enfrentamiento, y hace tiempo que me vengo preguntando el sentido de esto.
Hace tiempo vi un sticker que decía "Man is not complete until he's married... Then he's finished" (El hombre no está completo hasta que se casa, entonces está terminado). Y me cansé. Me dio la impresión de que estamos enviando un terrible mensaje a las futuras generaciones ¿Ése es el marketing que hacemos del matrimonio?
Permanentemente decimos que la base de la sociedad es la familia. Pero la base de la familia es el matrimonio. Si queremos salvar a la sociedad, deberíamos salvar a la familia. Y si queremos salvar a la familia, debemos salvar al matrimonio.
¿Y de qué tenemos que salvar al matrimonio, y por ende a la familia? Vivimos en una civilización que bombardea permanentemente a la familia. Ataques directos como el divorcio, ataques frontales como el aborto y la anticoncepción, ataques desde la televisión, ataques desde las leyes, ataques solapados, ataques sutiles, ataques, ataques, ataques...
¿Y en defensa de la familia y el matrimonio? NADA. Hace poco tiempo hablaban de abolir el día de la madre porque era discriminatorio contra los que no tenían madre. ¿A alguien se le ocurre abolir el día del niño porque todos crecemos? Cualquiera que intente una defensa de la familia, por tibia que sea, y en cualquier medio que sea, queda inmediatamente descalificado por el mundo moderno.
Este blog tendrá como objetivo traer paz a las familias. Y ayudar a aquellas personas que buscan en su matrimonio el verdadero sentido de su vida, que quieren tomarse en serio su matrimonio, su familia y su vida con seriedad.
Y aclaro: serio no quiere decir aburrido. Porque no hay nada más excitante, divertido, emocionante, desafiante, increíble, maravilloso, romántico y agradable que formar una familia como corresponde.
Paz, entonces. Paz en la pareja. Y paz en la familia. ¿Es posible la paz? Lo es, y es el mejor camino para ser hombres y mujeres plenos, y ayudar a crecer a nuestros hijos en el mejor de los climas: la verdadera paz